yo... la peor de todas

lunes, junio 27, 2005

Te escucho...

Bueno, bueno... no seré Luisa Delfino, pero le voy a prestar la oreja y el espacio a un NN que me mandó esto vía mail.


"Hola, soy lector de este y de otros weblogs desde hace tiempo y siempre tuve ganas de escribir algo para publicar, solo que no me parecía que tuviera nada interesante para decir hasta hoy. Y aun tengo dudas. Pero voy a hacer el intento. Ahí va.

Esta semana me pasó algo que quizás a ustedes les haya ocurrido ya alguna o varias muchas veces. Como no encontré un nombre o una explicación que me viniera redonda para contar lo que siento, la inventé. Se llama “Síndrome de la mañana después”.

¿De que se trata?..Bueno.. Vieron cuando alguna vez pasaron una MUY buena noche?...Cuando se sienten tan cómodos en una situación (romántica, amorosa, sexual, sensual, afectiva) que no quieren que se termine... Ojo, yo no hablo de que la noche dure eternamente, o que no venga el día, o que nos durmamos abrazados para siempre y todas esas giladas de Danielle Steel.
Mi síndrome se caracteriza por un profundo malestar por el simple hecho de que la noche que pasé con una persona terminó y que no sé bien cuando la voy a volver a ver.

Entonces sufro de abstinencia, me gustaría que esta persona se quede conmigo todo el tiempo, me acompañe y la acompañe para pasar todo el tiempo conociéndome y conociéndola.

¿No les pasó? Mi síndrome es universal, suele desatarse en el momento menos esperado, algunos incultos le dicen “infatuación”. Pobres diablos, no saben reconocer una oportunidad de tener algo serio, digno de un buen momento vivido.

Pero la realidad es mas fuerte, uno se despierta, se revuelve en la cama, siente el vació en las tripas y recuerda cuando a la madrugada abrió la puerta ante la inminente llegada del remís.
Y no tiene ganas de nada, casi, porque la incertidumbre afecta y duele. Ese Síndrome solo se da cuando el encuentro es lo suficientemente fuerte y lo suficientemente corto como para que el mal sabor de boca venga y como pasasen Los Simpson, ya nos comimos la menta.

(¿Se entendió?...Ah me olvidaba.. La cura para el Síndrome se las paso en otro momento con mas agallas y menos pánico escénico)".

miércoles, junio 22, 2005

Lo prometido es deuda

Y si, por fin lo terminé. Sólo les digo algo: si yo pude tejer un poncho, creanme que todo es posible en esta vida. De todas maneras estoy teniendo algunos problemitas con el tema de unos nuevos puntos que quiero sacar, pero eso será materia de otro post.

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Y bueno, como me copé , estoy tejiendo otras cosas:
La famosa bufanda bordeaux de Fran :
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Y un poncho para mi hermana:
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En fin no sé cuanto me vaya a durar esta racha tejedora, pero mientras dure la voy a disfrutar, más allá de mi natural inutilidad para el tejido.

jueves, junio 16, 2005

Superwoman

Hace un tiempo Diego compró un libro usado que se llama "Superwoman". Fue editado a mediados de los 70 y es en líneas generales una minienciclopedia del hogar. Según dijo lo trajo para él, porque le interesaba leerlo, pero realmente creo que fue una indirecta directa. Hay dos opciones: o se lo compró para intentar hacer aquellas cosas que yo no hago, o me invitó gentilmente a leerlo y mejorar así mi performance de ama de casa.
Lo cierto es que empecé a leerlo y me aburrí rápidamente. Da muchísimas alternativas y soluciones para determinadas problématicas del hogar, pero yo sólo me quedé con una idea de ese libro: que uno debe armar su casa sabiendo qué es capaz de hacer o qué le gusta, y qué no. Por ejemplo, si no me gusta que haya pelos por todos lados, o no estoy dispuesta a juntar los desechos del gato o del perro, no tengo que tener animales. O, si odio limpiar cosita por cosita de los muebles de la casa, no debo acumular cositas, se entiende?
A lo que voy es a que yo como ama de casa soy un verdadero desastre. Lo único que hago bien es cocinar, pero hasta para eso soy fiaca, porque no me gusta lavar los cacharros de la cocina. Por eso la comida la compro hecha, en un restaurante vegetariano que pusieron acá a la vuelta.
Tampoco lavo ni plancho la ropa, sino que la mando a un lavadero (eso más que nada se debe a que no tengo donde colgar la ropa lavada). Pero me queda bien claro que odio planchar.
Lo contradictorio es que a mi me gusta el orden y la limpieza, pero no puedo afrontar las tareas hogareñas. Igual se me justifica porque, según se sabe en mi familia, es heredetario de mi parte paterna. Las "K" (inicial de mi apellido), no hemos nacido para las tareas del hogar (según dice mi hermana, que obviamente es una "K"). Mi tía Maruca K, es el ejemplo más acabado de esto: todavía recuerdo a mi tío Oscar lavándole las bombachas o llevándole mate a la cama a las 12 del mediodía, cuando él ya se había levantado a las 6 de la mañana (era encargado de un edificio) y ella encima le preguntaba. "Qué comemos hoy? (onda hacete cargo)".
En fin, en mi casa ya le advirtieron a Diego: "Nunca jamás y bajo ninguna circunstancia le laves la bombacha a una "K", porque ese será el comienzo de tu esclavitud". Que buchona es mi vieja, será de dios.....


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lunes, junio 13, 2005

Believe

Seguramente les ha pasado eso de tener una canción sonando todo el día en sus cabezas. Yo tengo rachas, y generalmente me pasa con canciones nuevas (soy cero nostalgia). En estos momentos mi mente vive capturada por "Believe" de los Chemical Brothers. Además me encanta el video. Para los que no lo han visto, muestra la locura de un tipo que alucina que es perseguido por una máquina robot, de esas que ensamblan autos. Esta buenísimo. A aquellos que gustan de la música electrónica se los ultrarecomiendo, y a los que no, prueben y verán...
Si alguien desea el archivo de la canción (10 mb) o el video (43 mb) no tienen más que solicitarlo a nanchu.k@gmail.com y les será enviado. A los primeros 10 que lo soliciten este kit, se les obsequiará otra canción de regalo!!! Escriba yaaaaaaaaaaaaaaa!!!

viernes, junio 10, 2005

Cuento para Albus

Como todas las mañanas rezó un padre nuestro cuando el sol no había salido, bajo la rígida mirada del Hermano Director y transitó los oscuros pasillos del claustro estudiantil hacía la clase de labores manuales. Allí el Hermano Maestro de Actividades Prácticas lo sometió a los rigores del bastidor y las agujas de tejer.
No volaba ni una mosca, ya que la sóla caída de una aguja o un alfiler significaba un inminente y duro punterazo en sus inútiles manos que esa mañana, extrañamente, le temblaban más de lo común. Sabía lo que iba a pasar; esa noche no había dormido porque oscuros presentimientos le anunciaban agoreramente lo que iba a aconter. Soñó despierto y tuvo pesadillas. La que más lo torturo, fue aquella donde los Hermanos, con sus frías túnicas franciscanas danzaban a su alrededor hasta marearlo, cantando extraños mantras en latín para luego acercarse a él con punzantes alfileres que clavaban en todo su cuerpo.
Con dificultad, se esforzaba en el punto cruz de un duro paño marcado por un difícil dibujo con miles de llamas donde ardían incautos pecadores. Al tiempo que les iba dando color, también en sus ojos se reflejaban las llamas y en ese instante puedo ver su destino como en una bola de cristal.
De repente el bastidor cayó de sus manos y las campanas del fin comenzaron a sonar. El Hermano Maestro de Actividades Prácticas sacudió sus manos con el duro puntero de roble y sus ojos se llenaron de lágrimas por el dolor pero no dijo una palabra, ni siquiera parpadeó.
A partir de ahí, sólo esperó que los hechos transcurrieran. La tarde llegó, todos se fueron retirando y él se retrasó demasiaso, tanto que cuando cruzó el patio ya nadie quedaba.
Y ahí supo claramente lo que tenía que hacer : tomó el bidón de nafta y se puso los fósforos en el bolsillo. Comenzó a sonreir, tímidamente primero, a carcajadas luego. El Hermano Portero intentó detenerlo. Revolvió su bolso de labores, sacó las metálicas agujas de tejer Nº6 y se las clavó mortiferamente.
Lo demás estaba escrito. Desde la vereda de enfrente observó entre carcajadas, ya diabólicas, como el Benito Nazar se consumía en luminosas llamas que sus pupilas reflejaban con placer.

martes, junio 07, 2005

El arte de tejer 2005

Resulta que yo soy pésima para lo que tiene que ver con el tejido, el bordado, el corte y confección y todo ese tipo de actividades. Sencillamente no entiendo. A veces me pongo a mirar programas de Utilísima o de Plus Satelital, de esos que miran la amas de casa y me mato de la risa ante mi incapacidad de entender el lenguaje y los gráficos que maneja un señor que confecciona ropa por ejemplo... que la siza.. que le canesú... y que sé yo. Agarra una escuadra y traza líneas y toma medidas y dice: "le sacamos 3 cm a la manga para que... y bla bla bla" y para mí es como si estuviera hablando en chino. Tengo como una incapacidad mental para poder ver en esos dibujos donde te enseñan a tejer o a confeccionar. Es como si estuviera viendo el plano del motor de un trasbordador espacial (aunque creo que con un poco de esfuerzo eso si lo puedo llegar a entender, no así los pasos para hacer una simple camisa).
Pero la cosa no sólo pasa por los dibujos.. no... tampoco entiendo si alguién en vivo y en directo, pretende enseñarme puntos para tejer a dos agujas o al crochet. Será que mi mamá es zurda y teje al revés y nunca le entendí nada... no sé... pero lo más que logré en mi vida, en la niñez, cuando le quise tejer algo a mi Barbie, fue tejer a dos agujas el punto Santa Clara, que para la gente que teje es como escribir la vocales... en fin.. soy un desastre total!!!
Pero lo que les quería contar es que además de ser una inútil confesa en estas actividades manuales, también soy terca y he decidido tejerme un poncho, siiiiiiiiiiii, aunque deje mi vida en esa empresa ya comenzé la confección de mi poncho con la ayuda de algunos cursos de tejido on line. La verdad sigo sin entender mucho pero estás dos agujas malditas no me van a ganar. Cuando lo termine, prometo mostrarlo acá mismo, si señor!!!

viernes, junio 03, 2005

Chamuyemos

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Capítulo 11
Jorgito, Paola y Bulto, zamarreaban a Juanita al grito de "Dónde está Miami?... dónde está Miami?", a lo que la rebelde nieta de la Chiqui, creyéndose en "Feliz domingo para la juventud" respondió: "En USA?". Se hizo un silencio, los tres se miraron y pusieron cara de "que hambre tiene esta mina". En ese momento, Paola reconoció el sonido del auto de Miami (un Mini Cooper rosa re enchulado). Por la ventana de la suite pudieron ver como nuestra bella heroína salía a mil con rumbo desconocido. Paola pensó (bueno es un decir, las dos neuronas que tiene en la cabeza intentaron hacer contacto), y al grito de "Síganme, creo que sé a donde va", los tres salieron corriendo, se subieron a un taxi y dijeron las míticas palabras: "Siga ese auto".

Mientras tanto, Hercilia y el Doctor vieron como Jorgito y los chicos subían al taxi que a su vez seguía al auto de Miami, así que emprendieron la persecución detrás de él.
Los tres autos tomaron Av. del Libertador hasta la 9 de Julio. Miami sintió ganas de hacer pipí y se detuvo en un McDonalds . Mientras tanto los chicos venían a todo vapor en el taxi, pero al llegar a la intersección con Juncal se les cruzó una embarazada al grito de "voy a parir, voy a parir!!!". Frenaron abruptamente y la subieron al auto. La mujer gritaba como loca y dadas las circunstancias debieron improvisar la sala de partos en el asiento trasero. Paola gritaba: "preparen trapos y agua caliente!!!", Bulto le recordó: "Bolú... estamo en un auto en plena 9 de Julio..ubicate!!!"... La mujer comenzó a pujar y en un instante Jorgito y los chicos pudieron ver como el bebé asomaba entre sus piernas . Por fin el bebé terminó de salir y Bulto totalmente emocionado exclamó: "Por dios, que larga la tiene, va ser uno de los míos!!!" A lo que todos a coro respondieron: "Es el cordón umbilical bolú... ubicate!!!"

Mientras tanto Hercilia y el Doctor en el hercimóbil (un Audi último modelo) fueron abordados por unos malvivientes en el semáforo de 9 de Julio y Suipacha. Los encañonaron, los metieron en el baúl y comenzaron la huída por autopista Illía intentando salir de los límites de la Capital.

Miami intentaba convencer a los chicos del AutoMac de que la dejaran pasar al baño: "Please... tipo que a una Hyatt jamás nadie le negó un baño.. es más, en casa tengo 15 y en el hotel 50... entendés?..." La rubia imploraba hasta que sucedió lo peor... un líquido caliente comenzó a caer por sus piernas. Presa de una crisis de nervios subió al auto llorando "tipo que me re oriné encima...desde los dos años que no me pasaba… tipo que no da... tipo naaaahhhh".

Jorgito y compañía dejaron a la mujer en el Fernández y volvieron a la búsqueda de Miami, que nuevamente había tomado la 9 de Julio a toda velocidad. Paró en cuatro o cinco kioscos a ver si conseguía una bombachita seca, pero nada... eran las 3 de la matina y no era nada fácil dar con lencería a esa hora.

Entrando ya al partido de San Martín, los secuestradores, Hercilia y el Dr, fueron nuevamente interceptados por otros chorros que los secuestraron a todos, metiendo a los "secuestradores 1" también en el baúl del auto y tomando rumbo hacía el centro nuevamente.

Totalmente desesperada, a Miami se le ocurrió una idea: comprar unos pañales descartables en una estación de servicio. Detuvo el auto. Pidió unos "babytanga", el último modelo de Huggies, pero al darse cuenta de que no tenía dinero encima, ni una miserable tarjeta de crédito, quiso chapear nuevamente con el apellido, a ver si le fiaban, pero como nada lograba, tomó la lima de uñas de su cartera, y diciendo "Esto es un asalto", agarro el paquete de pañales y emprendió la huida. Al rato ya tenía a la policía detrás suyo. Tomó Av. Corrientes hasta el Dique 4, lamentablemente el Mini Cooper no podía flotar. Fue arrestada. Comisaría tercera.

Los "secuestradores 2" eran perseguidos por la policía que a los tiros tomó nuevamente la autopista. Hercilia estaba a oscuras, encerrada con dos tipos encima y uno abajo (nada raro para ella), rozando fuertemente su cuerpo a cada frenada: se calentó. Y la festichola que se armó en el baúl es muy fuerte para ser relatada en una novela para toda la familia, como es esta.

Paola dirigía al tachero y le ordenó que doblara en Av de Mayo hacía el Río. A la altura de Plaza de Mayo quedarón atascados en un quilombo de los piqueteros que ya despuntando la madrugada habían comenzado a armar un acto. Se bajan del auto, putean a un tipo, se agarran todos a piñas. Llega la cana. Marchen todos presos. Comisaría tercera.

El hercimobil había tomado nuevamente Av. del Libertador, luego la 9 de Julio, hasta Belgrano, donde después de un tremendo tiroteo, acaban con los "secuestradores 2", porque con los "secuestradores 1" ya había acabado Hercilia, en el sentido literal de la palabra. Las últimas palabras de uno de ellos fue: "Mátenme!!! mátenme!!! pero saquenmela de encima!!!". El Dr. directamente no hablaba, parece que el la oscuridad del baúl perdió su hombría ...( y sí... si no se veía nada y fue un todos contra todos). Como sea, todos a la comisaría, tercera, por supuesto.

Cuando llegó Miami a los gritos, ya estaban ubicados en la celda Jorgito, Paola y Bulto. Se abrazaron, se besaron, pero esto no termina acá. También cayó Hercilia al grito de "No la toqués!!! No la toqués!!!". Jorgito gritaba: "Yo la amo... la amo!!!" . Pero Hercilia sentenció: "Lo de ustedes no puede ser... es imposible". Todos a coro (incluyendo el comisario, demás detenidos y porqué no la blogoplatea): "Por qué?".
La perra de Hercilia escupio: "PORQUE SON HERMANOS".

A noooooooooooooo, a mi no me miren... que el Toro les explique. Yo me las pico y que dios los ayude. Si no entienden a que viene todo esto, que les explique Naty. Aur revoi!!!