yo... la peor de todas

domingo, agosto 27, 2006

Curso de Cortesía Moderna y Protocolo: Clase 1

Hola!!! Bienvenidos a está primera clase de Cortesía Moderna Y Protocolo a cargo de la Duquesa Nanchu Anchorena Alvear Pueyrredón Alazaga Menditeguy, o sea yo, una experta en el tema, gracias a mis múltiples viajes por el mundo, mis relaciones con las casas reales de distintos países y la nobleza innata que corre por mis venas.
He notado hace rato, y más en el mi último post, que hay mucha gente con deficiencias a la hora del ceremonial y las relaciones públicas. Sin ir más lejos, miren lo que le pasó a Mirko: cayó en manos de un comité de recepción que dejó mucho que desear. O lo que ha sucedido con alguna pareja que ya no lo es y el mal manejo del tema de la devolución de los objetos que se compraron u obsequiaron durante la relación. O el caso de ,Fran que no sabe cuál es la manera correcta de comer un choripán en la Costanera , se le chorrea todo el chimichurri y él lo limpia con la lengua.
El curso constará de una clase semanal (que se publica los domingos), evacuándose las dudas durante la semana en los comments de mi blog. Al finalizar el curso, más o menos en un par de meses, al que tenga el 75% de asistencia al mismo, yo la mismisima Nanchu, le mandaré vía mail el certificado del curso con el título de "Tecnicatura en Cortesía Moderna y Protocolo".

CLASE 1: LAS VISITAS
Constituyen una costumbre muy simpática que pone de relieve nuestro interés por la sociedad que nos rodea y de la que formamos parte.

Visitas de rigor
Esta clase de visitas son aquellas que es preciso hacer en ciertas circunstancias, como por ejemplo a los familiares de un amigo difunto. Evitemos por favor mencionar que el muerto en cuestión nos debía guita, olvidemos los recores y resumamos todo en: "Era tan bueno" (luego suspiramos y ponemos cara de compungidos; si uno es buen actor y se le puede escapar una lágrima, mejor).
También se encuadra en este tipo de visitas la que se le hace a los recién casados. En este caso evitemos ir al otro día de la boda, sobre todo si tenemos en cuenta que están descansando en un hotel y no queda bien caer con las facturas a la suite nupcial, obligando así a los novios a que ceben mate. No es correcto bajo ningún concepto.

Horas de visita
Normalmente, la mejor hora para hacer una visita es de cinco a seis de la tarde. Hemos de procurar no caer de improviso; es mejor que avisemos por teléfono o vía mail. En el caso de visitar a una persona enferma en un hospital o clínica, comprobemos las horas y obligaciones que el reglamento de dicha institución impone a los visitantes. Intentar coimear a la enfermera no queda bien, y menos con el ramo de flores o el paquete de puchos que llevabamos para la/el enfermo.

Visitas a parientes
Para visitar a los parientes y a los amigos muy íntimos no es necesario guardar formalidades especiales. Sin ningún aviso se puede realizar "una escapada" para ver como están los tíos o la abuelita. Las relaciones de afecto que nos unen a ellos nos garantiza que nuestra visita les causará placer, aunque sea improvisada. Eso si, evitemos comentarios del tipo: "Abuelita, no sabés las ganas que tengo de morfar esos ravioles amasados que tan bien te salen". Ante todo se dice "comer" y con este comentario estaríamos obligando a la pobre viejecita a tener que trabajar para nosotros. Ubiquemosno che!

Visitas a enfermos
Deben ser breves para no perturbar a la persona enferma. Debemos hablar en voz baja, sin risas ni estrépito. Si se trata de una enferma debemos llevarle flores que sean de aroma poco intenso y agradable, evitando los claveles, que tienen una baranda a velorío que no se banca y puede ser tomado de mala manera por la paciente. Hablando con el enfermo, evitemos hacer alusión a su dolencia, sobre todo cuando se trata de una enfermedad grave y hemos tenido el mal tacto de llevarle de regalo un arpa para las nuevas funciones que cunplirá en"la otra vida". Seamos ubicados, y al despedirnos no lo abracemos ni hagamos exageradas manisfestaciones de cortesía que suenan a "por si no nos volvemos a ver y la próxima que vengo ya sos fiambre, te saludo". Dense cuenta que no da.

Visitas a superiores
Bajo ningún concepto debemos tomar la iniciativa de hacer una visita a un superior, un jefe del trabajo, por ejemplo, siendo preferible esperar a que él nos invite o nos pida que vayamos a visitarlo a su casa. Suponiendo que nos invitara, la conversación será, por nuestra parte, seria y tocando temas muy generales. No quedan bien comentarios del tipo :"la verdad que si en la empresa pudiera afanar como vos, yo también me compraría un plasma de la puta madre como el tuyo" o "si yo tuviera la guita que tenés vos, también cambiaría a la bruja de mi mujer por una perrita como la tuya". Se entiende?, hemos de manifestar respeto, pero no servilismo, o sea, la adulación exagerada tipo: "que hermosa es su esposa sr gerente, cuánto pagó por esas tetas?.. porque yo estaba pensando en unas para mi mujer...", tampoco queda bien.

Bueno, espero que les haya sido útil, que lo pongan en práctica y nos vemos la próxima.